Branded Content/

Estaremos de acuerdo en que los tiempos cambian, todo evoluciona a un ritmo acelerado y los nuevos perfiles profesionales aparecen como champiñones de forma totalmente necesaria.

Tengo un problema, como muchos de vosotros: mi madre no sabe en qué trabajo. ¿Branded qué? ¿Transqué?

Yo siempre le digo: -Mamá, yo cuento historias.

 

Y en resumidas cuentas de estos se trata: de contar historias.

 

La publicidad y el marketing siempre ha tratado de esto: una historia y la mejor manera de contarla para llegar a tu público. Pero, si bien es cierto, se ha acentuado en los últimos años… ¿será que ya no nos conformamos con contar cualquier historia? O, quizás un poco más allá, será qué ya no nos conformamos con contarla de cualquier manera.

 

Lector, si tu curiosidad te ha llevado hasta aquí, probablemente conoces ya estos términos y a diario lidias con ellos. Pero de no ser así, lo resumiré brevemente (aunque sea para mi madre):

El branded content consiste en generar contenidos de valor para la marca. Romper con la publicidad invasiva y pensar en aquello que podemos ofrecerle al usuario más allá de nuestro producto. Como diría una buena amiga: publicidad que no parezca publicidad.

 

Por otro lado, y de la mano, el transmedia storytelling es un tipo de relato que se despliega a través de diferentes medios, formatos y plataformas, en el cual los propios usuarios forman parte activa de la narrativa. Al final, este tipo de contenidos buscan crear experiencias y en el sector del marketing de inmediato supieron sacarle un buen partido.

Hay muchos factores que favorecieron el crecimiento del sector del Brand storytelling, pero sin duda hay un concepto que fue clave: la cultura participativa.

La cultura participativa se basa en una comunicación horizontal. Todos los usuario tienen la posibilidad de intercambiar ideas, sugerir, criticar, alabar y crear contenido. Aportar de manera colaborativa.

Hubo un tiempo en que todo esto sonaba a quimera pero, con la web 2.0 y las redes sociales, centrarse en el usuario está a la orden del día.

 

 

¿Pero, en que favorecía todo esto a una marca?

Era difícil en un principio aceptar que una publicidad en la que no apareciese mi producto y me centrara en el usuario iba a ser beneficiosa para mi (hablando en termino de conversiones). Pero luego se comprendió que desde los valores se puede empatizar mejor con tu público objetivo, conseguir conectar con ellos, crear valor y esto es impagable.

 

Un ejemplo interesante de branded content, que vincula la realidad con la ficción y consigue explicar el cambio de paradigma publicitario, es Pass the Heinz (Pásame el Heiz): una campaña ideada por Don Draper (personaje de ficción de la serie Mad Men).

En la serie, Don presenta esta campaña a los dueños de la marca de kétchup y es rechazada totalmente debido a la completa ausencia del producto. Sólo una alusión: unas patatas fritas sin kétchup bajo el slogan Pásame el Heinz. Pero, 50 años más tarde los directivos de Heinz (de la vida real) deciden apostar por esta campaña.

 

Este ejemplo es interesante desde dos puntos de vista. En primer lugar desde el prisma del branded content: una campaña que surge en la ficción (una ficción con muy buena acogida) y es transportada a la realidad. Ampliando la narrativa de la propia serie para la delicia de los fans de Mad Men. Por otro lado, este paralelismo simboliza claramente el cambio de paradigma acontecido en la publicidad, donde ya no es necesario el producto para hablar del producto.

 

Así que, ciertamente, mamá, lector, todo esto iba de contar historias.

 

 

 


Leave Comment


Your Name *
Your Email *
Your Website
Comment *